lunes, 28 de enero de 2013

Sembrar, plantar, ver crecer...

Uno no siempre sabe porque determinadas aficiones se nos hacen imprescindibles, tan naturales y espontáneas como el sol que nos despierta día a día. Esto mismo es lo que a mi me ocurre con mis queridas plantitas y  mis flores, las cuales me regalan día a día su verdor, sus hermosos colores, la vida a pleno.No importa sin son las más curiosas o la más simple flor del campo, me regalan su entereza y vivacidad alegrando mi hogar. Con ilusión aprovecho cualquier semilla que cae en mis manos, así crecieron los tomatitos cherry, las calabazas, los pimientos.  

 Cuando miro muchas de ellas, me recuerdan exactamente de dónde vinieron, son el recuerdo viviente de otros tantos sitios que he visitado y ahora creciendo, paso a paso, generosas en casa. No me imagino sin ellas, y siempre que puedo, me gusta regalarlas a las personas que aprecio. Así nos enseñaron cuando pequeñas en nuestro hogar, en la escuela... sembrar, cuidar, ver crecer el fruto de nuestro trabajo y disfrutar de como se multiplica la vida gracias a la naturaleza y el cuidado que uno pone en ello.Mi siguiente desafío será, aprender sobre el arte de los BonSai... pero esto, lo dejo para el siguiente capítulo. Entretanto os dejo un enlace para que vayais leyendo y experimentando vosotros mismos. 

Como sembrar un BonSai




Hasta pronto amigos! Espero vuestras experiencias!!!

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